Dolor y cannabis
Algunas personas están convencidas.
-¡Debería legalizarse el cannabis para el tratamiento de los pacientes que tienen dolor crónico!
Hace poco tiempo vi un reportaje en una cadena de televisión conocida que trataba este tema. El discurso, el de siempre. Una paciente martirizada por su dolor está harta de ir de gabinete en gabinete solicitando ayuda para su problema. Los médicos no le dan ninguna solución más allá de altas dosis farmacológicas que hacen sentir a la paciente como una auténtica intoxicada. Dada la inutilidad de los médicos, decide buscar otro tipo de terapias: masajes, agujas, crujidos en la espalda…Inicialmente ofrecen alivio, pero siempre momentáneo, y al final hay que volver a acudir al terapeuta. Y claro, eso lleva un coste.
Tras muchos y vanos intentos de alivio, un amigo salvador le da un consejo apenas sorprendente para ella.
¿Y qué tal con cannabis? ¿Has probado a fumar? Podría venirte bien, y total, no pierdes nada…
La persona en cuestión decide probarlo. Al fin y al cabo, de joven pude probarlo alguna vez, y la verdad es que me relajaba…y este dolor…no aguanto más.
Y entonces…¡tachán! ¡El dolor desaparece!
La primera vez fue algo maravilloso (así lo describía la paciente del reportaje en cuestión).
Y claro…ahora qué? Si quiero aliviar mi dolor, tengo que recurrir al mercado negro, ¡es una vergüenza! ¡Los gobiernos deberían ayudarnos!
Y sin embargo, este punto de vista me parece una absolutamente equivocado. Por varias razones.
1) Que el dolor puede aliviarse bajo efecto de distintas drogas no debería ser ninguna sorpresa a estas alturas. La heroína intravenosa se popularizó en los años 80 debido a su alta capacidad para producir bienestar en quienes lo probaban. Obviamente estos efectos “probienestar” incluyen un descenso en las percepciones de dolor, no sólo físico, sino también mental. De igual forma, aunque salvando las distancias con la heroína, el cannabis posee efectos sedantes, analgésicos, y de bienestar mental. Obviamente, sino nadie se haría adicto a ninguna droga de este tipo.
2) Hace poco vemos el siguiente titular en una noticia. “La cerveza puede ser más efectivo que el paracetamol a la hora de aliviar el dolor crónico”. Pero claro, no podemos pretender que nuestra terapia analgésica consista en cogerse una buena cogorza cada vez que tengamos un dolor de espalda o de cabeza, y no te digo ya si la persona padece dolor a diario…Decir que deberíamos dejar fumar cannabis a personas con dolor es como decirles que lo que deberían hacer es probar a beber alcohol. El problema de la marihuana no pasa por considerar el cannabis un analgésico, que lo es, sino debatir si la droga debería ser legal o no, como lo es el alcohol. Si la marihuana fuese legal en España, uno podría fumar todo lo que quisiera para aliviar su dolor, igual que ahora puede emborracharse cuánto quiera si desea hacerlo.
3) Algunas personas, para justificar su postura, defienden que lo debería hacerse es investigar derivados del cannabis para el tratamiento del dolor crónico. Pero resulta que esto hace tiempo que se está haciendo, de hecho, las farmacéuticas tienen MUCHO interés en conseguir moléculas derivadas de drogas que consigan paliar el dolor (imaginémonos el negocio de conseguir una molécula que terminara con el dolor de cabeza…). De igual forma que ya existen derivados opiáceos para tratamiento de dolor (los cuales ojalá no debiéramos tomarlos nunca…) existen derivados del cannabis para tratamiento de otras enfermedades, como la espasticidad de los pacientes con esclerosis múltiple o la epilepsia.
Evidentemente, si una persona se halla sometida a un alto grado de sufrimiento, podemos y debemos optar a opciones terapéuticas agresivas. Por ello existen opciones tan radicales para el tratamiento del dolor como pueden ser las disecciones quirúrgicas de porciones del sistema nervioso (talamotomías, gangliotomías…). Y también existen, como no, las opciones farmacológicas agresivas, como puede ser el tratamiento con derivados opiáceos. Si una persona encuentra alivio de su dolor en fumar cannabis o beber cerveza no le vamos a restringir sus momentos de alivio, pero de ahí a popularizar y apoyar esta conducta es otro tema.






